Odón de Buen vuelve a Málaga. Crónica de una jornada de emoción, ciencia y memoria

El pasado viernes, 7 de noviembre de 2025, Odón de Buen regresó, simbólicamente, a las aguas de Málaga. A la calidez de su gente, a la luz mediterránea que tanto amó y a la ciudad que acogió uno de sus proyectos más queridos: el Laboratorio Oceanográfico de Málaga. Desde ahora, su busto —obra original de Mariano Benlliure— mira de frente a aquel espacio de ciencia y mar, instalado en el Paseo de la Farola, frente al edificio que fue cuna de la Oceanografía española.

Fue una jornada cargada de emoción y de historia. Málaga saldaba una deuda pendiente desde 1936: el reconocimiento de Odón de Buen y del Cos como Hijo Adoptivo de la ciudad y la concesión de la Medalla de Málaga a título póstumo. Y allí estuvo también Zuera, el lugar donde todo comenzó, representada por su Ayuntamiento y por la Fundación que lleva su nombre.

En nombre de la Fundación Odón de Buen, asistieron su Director, Javier Puyuelo, quien recogió el Diploma de agradecimiento por la colaboración de la entidad en la organización del homenaje, y Ana Isabel Lara, Responsable del Área de Secretaría, Administración y Proyectos. Por parte del Ayuntamiento de Zuera, acudieron el alcalde y presidente de la Fundación, José Manuel Salazar, acompañado por la secretaria de Alcaldía, Josefa Guzmán. Su presencia subrayó el vínculo que une a Zuera con Málaga: el hilo de la ciencia, la educación y la memoria compartida.

Una mañana de ciencia y reconocimiento

La jornada comenzó con una sesión académica en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en la que participaron ponentes de excepción. Presidieron el acto el rector de la UNIA, José Ignacio García; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el presidente de la Academia Malagueña de Ciencias, Fernando Orellana; y el vicedirector técnico del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), Iñaki Armendáriz.

El director del Centro Oceanográfico de Málaga, David Macías, inauguró las intervenciones con un retrato preciso y admirado del fundador de la Oceanografía española. Recordó su capacidad para impulsar una ciencia incipiente en tiempos de enormes dificultades, apoyándose en los laboratorios de Biología de Melilla, Porto Pi (Palma de Mallorca) y el propio de Málaga, que alcanzó rango internacional.

Le siguió el periodista y biógrafo de Odón de Buen, Antonio Calvo Roy, con una intervención tan rigurosa como emotiva titulada “Alcance de la obra científica de Odón de Buen”. Sus palabras trazaron el perfil humano del naturalista zufariense, su sensibilidad social y su compromiso con el conocimiento y la educación como motores de progreso.

El oceanógrafo Juan A. Camiñas cerró las ponencias con “Resolviendo un trámite: de la concesión a la entrega del título de Hijo Adoptivo de Málaga a Odón de Buen”, una exposición que recorrió el largo camino histórico de este reconocimiento, truncado por la guerra y recuperado ahora, casi un siglo después. Camiñas evocó al hombre íntegro que nunca guardó rencor, convencido de que “no había sembrado en arenales estériles”.

Antes de clausurar la sesión, la Academia Malagueña de Ciencias entregó una placa de agradecimiento al alcalde de Málaga por haber culminado una iniciativa nacida en 1936 y nunca ejecutada. También se recordó al Ayuntamiento de Zuera, representado en el acto, por su presencia constante en el rescate de la memoria de su ilustre vecino.

La voz de la familia y el reencuentro con el mar

Entre los momentos más emotivos del día destacó la intervención de Clementina de Buen, nieta de Odón de Buen, quien habló en nombre de la familia. Con sencillez y ternura, agradeció el homenaje y compartió recuerdos familiares que despertaron la emoción de todos los presentes. Evocó los días de su abuelo en Málaga, su relación con la familia Lozano y la profunda huella que dejó en quienes lo conocieron.

Tras el acto académico, los asistentes caminaron hasta el Paseo de la Farola, donde el alcalde de Málaga descubrió el busto de Odón de Buen frente al antiguo Laboratorio Oceanográfico. En el pedestal, una inscripción resume la grandeza de su legado:

“La ciudad de Málaga agradecida a su Hijo Adoptivo Odón de Buen y del Cos.
Zuera (Zaragoza), 1863 – Ciudad de México (México), 1945.
Naturalista y oceanógrafo. Científico excepcional, fundador de la Oceanografía española y del Laboratorio Oceanográfico de Málaga.”

El paseo concluyó con un almuerzo ofrecido en las nuevas instalaciones del Centro Oceanográfico de Málaga, que devuelve al Instituto Español de Oceanografía su presencia en la ciudad tras más de cuatro décadas de ausencia.

Un homenaje institucional y humano

Por la tarde, el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Málaga acogió el acto solemne de nombramiento como Hijo Adoptivo y entrega de la Medalla de la Ciudad. En un clima de unanimidad entre todos los grupos políticos, Málaga selló así su reconocimiento a un hombre que dio nombre y sentido a la Oceanografía española y que llevó siempre en su corazón a esta ciudad.

Durante el brindis final, el alcalde de Zuera y presidente de la Fundación Odón de Buen, José Manuel Salazar, entregó al presidente de la Academia Malagueña de Ciencias una reproducción en miniatura del busto de Odón de Buen realizado por Mariano Benlliure, como símbolo del hermanamiento entre Zuera y Málaga, entre el origen y el destino de un mismo legado.

La Fundación Odón de Buen agradece profundamente al Ayuntamiento de Málaga, a la Academia Malagueña de Ciencias, al Instituto Español de Oceanografía y a la Universidad Internacional de Andalucía por su sensibilidad y compromiso con la memoria de quien dedicó su vida a la ciencia y al conocimiento. En cada homenaje, Odón de Buen sigue volviendo a casa.

📎 Enlaces de interés

  • Acto académico en la Universidad Internacional de Andalucía
  • Descubrimiento del busto en el Paseo de la Farola
  • Acto solemne de nombramiento y entrega de la Medalla de la Ciudad de Málaga

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