Jornadas Sadí de Buen y su Legado: Ciencia y Salud Pública

Los días 14 y 15 de noviembre tuvieron lugar las Jornadas Sadí de Buen y su Legado: Ciencia y Salud Pública, organizadas por la Fundación Odón de Buen en homenaje al eminente médico parasitólogo Sadí de Buen Lozano. Estas jornadas coincidieron con el emotivo traslado de sus restos desde el cementerio municipal de Córdoba, donde descansaban desde su fallecimiento el 3 de septiembre de 1936, hasta el Mausoleo del Cementerio de Zuera, localidad natal de su padre, el célebre oceanógrafo Odón de Buen.

Sadí de Buen destacó por su incansable labor científica en la lucha contra la malaria, primero como discípulo de Gustavo Pittaluga en el Instituto de Higiene Alfonso XIII, y posteriormente al frente del Instituto Antipalúdico de Navalmoral de la Mata, que fundó en 1924. Bajo su dirección, el instituto se convirtió en un referente internacional al que acudieron prestigiosos científicos y premios Nobel de Medicina para estudiar y combatir esta devastadora enfermedad. Su trayectoria culminó con su nombramiento como Director General de Instituciones Sanitarias durante la Segunda República, desde donde continuó contribuyendo a la mejora de la salud pública en España.

El acto central de las jornadas tuvo lugar el 14 de noviembre en el Salón de Actos de la Diputación de Zaragoza, donde cuatro destacados ponentes, Balbina Fernández, Bióloga que realizó la tesis doctoral sobre el trabajo de Sadí de Buen, Ignacio Chato, Historiador y colaborador en la exposición sobre el paludismo en Navalmoral de la Mata (Cáceres) y Antonio Calvo, periodista científico y biógrafo de Odón de Buen que abordaron el legado científico y humano de Sadí. También intervino como ponente la nieta del homenajeado, Beatriz Biagi, quién ofreció un emotivo relato familiar de las enseñanzas que su abuelo inculcó a sus hijas, entre ellas la madre de Beatriz, Ana María de Buen, de «hacer el bien» y del espíritu librepensador heredado ya de su bisabuelo Odón, padre de Sadí. Explicó cómo vivió la familia el posterior exilio a México, al cual la viuda de Sadí, Berta López de Heredia hizo frente con sus cuatro hijas.

 

 

El 15 de noviembre, en un acto cargado de simbolismo, sus restos fueron depositados junto a los de sus padres en el Mausoleo del Cementerio Municipal de Zuera, en presencia de familiares y vecinos. El homenaje contó con la participación de los alumnos de 6º de primaria del Colegio Odón de Buen, que dedicaron un recital poético a la memoria de Sadí, comparado con «el Lorca de la Medicina».

 

 

Las jornadas cerrarán oficialmente el próximo 21 de noviembre con el amadrinamiento del Buque Odón de Buen en Cádiz, un evento que subraya el impacto histórico y científico de esta ilustre familia en España.

 

Últimas noticias:

Menú